Si sientes que por más esfuerzos que haces, sigues siendo súper desorganizada: todo se te pierde, nunca encuentras el papel que necesitas (ya se trate de tus comprobantes de pago o tus documentos oficiales), si siempre se te pierden las llaves, nunca tienes tiempo para hacer todo lo que necesitas y tu casa es un desorden...

... entonces quizá tengas emociones negativas atoradas que te impiden administrar adecuadamente tu tiempo y tener una autoimagen positiva; esto puede estar también relacionado con algún déficit de atención (de mayor o menor grado).

Te recomiendo empezar por perdonarte a ti misma por no ser "como se debe ser" y ser "como eres".

Corrige tus errores

    ¿Has dejado de cumplir planes?
    Lo que sea que hayas dejado en tu diario: estudios, avanzar en tu vida privada, dejar de pensar en una relación pasada o mejorar la existente, aprender alguna actividad, saltar de un paracaídas, hablar otro idioma.

    Actívate así...

    Cómo lograrlo
    No hagas 20 planes. Que no sean locos o increíbles que resulten inalcanzables. Concéntrate en mínimo en tres que puedas cumplir y ponte metas realizables, como aprender un idioma a lo largo del año (y ponte una fecha para inscribirte). Si quieres olvidar a alguien también puedes proponerte una terapia, con avances concretos que puedas nombrar, como "hoy dejé de pensar en él o ella como posibilidad".

    ¿No has cuidado tu salud y tu cuerpo?
    Si no has dejado de fumar, de beber en exceso y no haces ejercicio, tu cuerpo ya reclama atención.

    Cómo lograrlo
    Esto es lo más importante en tu vida, dale el peso que merece en tu tiempo y en tus gastos. Invierte en un buen plan médico que incluya consultas: en enero programa un check up; en marzo -cuando te recuperes de dinero-, ve con el dentista, y así ve armando tu propio calendario. Si no hay dinero para pagar un entrenador o ir al club o gimnasio, compra algún programa de pilates o yoga y proponte hacer ejercicio al aire libre como correr, hacer bicicleta, patinar o lo que se te antoje.

    ¿Has descuidado tu trabajo?
    Empezaste con mucho ánimo, pero seguro los disgustos fueron mermando tu capacidad de ser creativo en tu puesto, de avanzar y de conseguir nuevos logros.

    Cómo lograrlo
    Haz una lista de las cosas que te faltó hacer, de las que te criticaron en el trabajo, y de aquellas en las que honestamente crees que fallaste. Ataca una por una cada vez que se presente una oportunidad. Distínguete por ser cumplido, honesto, atento a tu trabajo o a tus clientes. Si te molesta que te critiquen por algo o una actitud, tómalo como un reto y no como una desventaja.

    ¿Crees que no has sido buen hijo (a), esposo (a) y padre (madre)?

    Cómo lograrlo
    No te culpes y mejor mira hacia adelante. Si abandonaste a un ser querido o te alejaste, qué mejor que el comienzo de año para recuperar la relación. No hay nada que te impida acercarte a alguien que quieres, sólo falsos orgullos y malos entendidos, así que con cabeza clara y corazón sincero habla con esa persona o simplemente hazle una llamada y velo a ver.

    ¿Has dejado de cultivar tu mente y espíritu?
    Si crees que no has crecido intelectualmente y que tus creencias y tus convicciones se han tambaleado, es bueno hacer un alto y pensar qué rumbo quieres tomar y qué ideas seguirás defendiendo.

    Cómo lograrlo
    Recupera lo que más fervientemente creas, defiéndelo, busca la razón y sobre todo, lee sobre los temas que te interesen. Lo más importante es observar, eso te llevará a nuevas preguntas sobre la fe y otras cuestiones no dejes que se apaguen, busca información al respecto.

    ¿No has tenido espacio para el autoconsentimiento?
    Si sientes que de alguna manera has abandonado el consentirte de alguna manera, como tener un día de paz o hacer religiosamente la actividad que más te gusta ¿qué esperas?



Para esto te recomiendo escribirle "a tu desorden" una carta de despedida diciéndole lo mucho que te molesta y te entristece que "sea así", y agradecerle las cosas buenas que te ha hecho sentir. Después de reclamarle todo lo que sientes, y de agradecerle, dile que ya no lo necesitas y que ya puedes vivir sin él: en orden, acomodando tu tiempo y dando prioridades a tus pendientes. Haz tu carta lo más larga y honesta que puedas, escribiéndole al final una lista de cómo te vas a organizar ahora que "él ya no esté".

Al acostarte, haz una pequeña meditación y visualiza cómo vas a organizarte al día siguiente; imagina que el tiempo pasa muy lentamente, de manera que tienes oportunidad de hacer todo lo que planeas. (¡No trates de hacer en un día lo que no has hecho en meses! Ve poco a poco poniendo orden, te recomiendo que empieces por tu casa).

Puedes invitar a alguna amiga o amigo a acompañarte y ayudarte durante el tiempo en que estés ordenando tu casa; pero, ojo: ¡tienes que escoger a alguien que sea ordenado para que pueda ayudarte!

Antes de acostarte reflexiona sobre el orden que pusiste en tu casa ese día (por pequeño que sea), piensa en lo bonito y espacioso que se ve el lugar, agradécete a ti misma tu esfuerzo y disfruta tu cansancio por haber trabajado en eso...