En algunos casos las mujeres más enamoradas de los "hombres imposibles", se suelen caer del sueño en el que viven cuando descubren que son casados y lo peor es que vuelven a caer en sus redes cuando éstos las convencen de que están en un proceso de divorcio.

Por eso para que a tí no te pase, hay un escritor llamado José Rafael Sosa, quien describe muy bien las mentiras que los hombres casados dicen a sus amantes para que permanezcan con ellos todo el tiempo que se pueda y lograr satisfacerse a sí mismos sea lo que sea que ganen con sus mentiras.

Por eso vamos a a enunciarlas aquí y si estás en ese caso toma cartas en el asunto por muy dolorosa que sea la situación, piensa que vales mucho más como mujer que el amor de un hombre que no lo merece:

1- Me estoy divorciando. Es la más usada. No debe creerse nunca hasta que el tipo no entregue la sentencia de divorcio certificada y publicada en un diario de circulación nacional.

2-No la he dejado por mis hijos. El chantaje paternal.

3-Ya somos como dos hermanos. No tenemos vida sexual desde hace años. La rutina nos ha hermanado. Es como para morirse de la risa.

4-No la he dejado porque tiene problemas cardíacos.

5-No nos hemos dejado porque tenemos negocios juntos y nuestra vinculación es ya empresarial.

6-Yo duermo en el cuarto de los muchachos (los hijos).

7-La estrategia de la claridad total: "Yo adoro mi mujer, no me pienso divorciar nunca, y no te ofrezco absolutamente nada". Esta postura impresiona a la potencial amante que dice "Pero que honesto es...a mi me gustan las cosas claras, Se lo daré. Se lo merece."

8-Mi esposa ha perdido el interés por el sexo y yo la amo. Yo lo soporto con paciencia, pero necesito un respiro. Lo que harías por mi seria un acto de humanidad.

9-Para mi, hacer el amor en mi casa es ya como cepillarme los dientes.Voy a suicidarme si no encuentro el erotismo verdadero en alguien como tú.

10-Mi mujer es una mujer de mente abierta. Ella me dice que no importa lo que haga en la calle.Que ella sólo tiene que ver conmigo de la puerta de la calle hacia dentro. Ella dice que "Puedo comer o cenar en la calle...pero que el postre es de ella". Es una pareja moderna.