Todo empezó cuando Geisy Arruda, una joven de 20 años y estudiante de turismo en la Universidad de (Uniban), fue víctima del hostigamiento, burlas y violencia de sus compañeros el 22 de octubre por usar un pequeño vestido color rosa que le llegaba a la mitad del muslo.

Tal fue la conmoción que causó el vestido de Arruda que para salir de la universidad tuvo que ponerse una bata de laboratorio y ser escoltada por la policía por miedo a algún acto violento de parte de sus compañeros. Y no sólo eso, fue expulsada de la Universidad.

Horas después de darse a conocer el caso, la edición brasileña de la revista masculina Playboy ya mostraba interés en tener a la 'chica de minifalda' en su primera plana.

Edson Aran, director de la publicación, comentó que la estudiante de turismo cumple con lo que él considera que son los requisitos para ser la protagonista de una de las portadas de esa publicación de contenido erótico.

"Para salir en Playboy, una mujer sólo necesita ser bonita y tener notoriedad", comentó Aran al diario Folha de Sao Paulo.

Y sorpresa, esa posibilidad fue descartada por Geisy Arruda que ya no quiere más escándalos ahora que la Uniban se vio obligada a rectificar por las numerosas muestras de rechazo, que se sumaron a la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía contra los alumnos autores de la agresión y el anunció del Ministerio de Educación del inicio de un expediente por lo sucedido.