El otro día mi amigo David me contó que tenía problemas con Patricia, su esposa. "Mi suegra, que vive en Florida, viene de visita muy seguido a mi casa y se queda por demasiado tiempo. Asique le dije a Patricia que después de que venga en Navidad, no quiero verla hasta octubre del año próximo. Patricia se puso a llorar y me dijo que ella no considera que su madre nos visite demasiado y que no podía negarle que viniera de visita". Mi amigo remató su historia con un: "No puedo creer que me falte el respeto de esa manera, y elija a su madre por sobre mi".

Me imagino que tendrás más de una historia como esta ya sea en tu vida personal o laboral. Situaciones donde parece imposible ponerse de acuerdo con el otro. Lo más interesante del caso es que no importa quién tenga razón, tú te sientes tan mal como la otra persona y eso no beneficia a nadie. Te propongo que te olvides de esa dicotomía entre quién tiene la razón y quién está equivocado y te concentres en cómo puedes obtener resultados positivos para ambas partes.

Para eso, es útil explorar algo de lo que no estamos concientes en estas interacciones: cuáles son los estándares de cada uno. En el caso de mi amigo le pregunté: "¿Qué consideras tú que es 'muy seguido' cuando te refieres a las visitas de tu suegra? ¿Tres veces al año? ¿Cuatro? y qué significa para ti quedarse 'demasiado' tiempo? ¿Dos semanas? ¿Un mes?" Cuando más tarde David le hizo esas mismas preguntas a su esposa se sorprendió ante las diferencias. Para él la definición de 'muy seguido' es tres veces al año mientras que Patricia considera que 'muy seguido' serían seis veces al año. Para él que su suegra se quede 'demasiado tiempo' significa dos semanas o más, para ella dos meses o más. ¿Ves las diferencias de estándares que ambos tienen y de las cuales no tenían conciencia hasta que hablaron?

El segundo paso es reconocer que la mayoría del tiempo nos manejamos con nuestras propias interpretaciones de una situación y no con hechos reales. Cuando David piensa que su esposa le está "faltando el respeto", simplemente está haciendo una interpretación de lo ocurrido en base a sus propias experiencias, filtros internos, estándares, etc. Cuando le expresa a su esposa cómo interpreta él su decisión de no prohibirle a la madre las visitas, la esposa le aclara su propia interpretación: "No puedo negarle que me visite porque quedaría como una hija egoísta y desagradecida después de todo lo que ella hizo por mi". Otra vez,vemos como en una conversación de dos personas hay muchos elementos no dichos que afectan la comunicación.

Una vez que estos detalles se van aclarando, ambos individuos pueden establecer nuevos acuerdos que deriven en acciones diferentes a las que se llevaban a cabo hasta ese momento. Por ejemplo, David y su esposa pueden resolver que la madre los visitará tres veces al año por un máximo de dos semanas y que otras dos veces al año, Patricia irá a pasar un fin de semana a solas con su mamá en la Florida.



Esto mismo puedes aplicarlo en tu trabajo para resolver conflictos con tus colegas, jefes y empleados. Pregúntate: ¿qué significa 'llegar tarde' para mi y qué significa para mi jefe?¿A qué me refiero cuando digo que quiero 'oportunidades' en el trabajo y a qué se refiere mi jefe cuando me dice que ya me las están dando? ¿Qué es para mi un 'buen ambiente' laboral y qué es para mis colegas? ¿Qué significa 'demostrar liderazgo' en el mercado laboral norteamericano y qué significa para mi, criada en Latinoamérica? Solo hacíendote ese tipo de preguntas lograrás descubrir la fuente de gran cantidad de conflictos. Y ese es el primer paso para resolverlos.

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