Hace unos días, una lectora compartió con nosotros la noticia que, después de muchos años y visicitudes, por fin le dieron la residencia estadounidense. Y ahora: ¿qué? nos pregunta...

Bueno, pues ahora que has obtenido la residencia, el paso siguiente es empezar a hacerte un buen historial de crédito en este país.

En el caso de esta lectora en particular, ella dice ya tener una tarjeta de crédito, así que para ella -y otras lectoras en este caso- nuestro consejo es sencillo: Lo primero que debes hacer es sólo gastar con tu tarjeta de crédito la cantidad que puedas pagar en su totalidad cada mes. No te recomendamos mantener un balance.

En segundo lugar, siempre asegúrate de mandar tus pagos a tiempo. Eso significa que lo pongas en el correo o arregles un pago por Internet por lo menos tres o cuatro días antes de la fecha de pago límite. Un 35% de tu calificación crediticia FICO está basada en qué tan a tiempo pagues tu crédito.

Finalmente, haz todo lo posible para que tus cargos a crédito se mantengan bajos. Otro factor muy importante en tu calificación FICO es el ratio (o proporción) deuda-crédito disponible. En términos muy simples esto quiere decir qué tan elevado es el balance de tu tarjeta de crédito comparado con el límite crediticio combinado en todas tus tarjetas de crédito. Si sólo tienes una tarjeta de crédito, esto es manejable, pero para muchas personas ese cálculo se incrementa al sumar otras tarjetas y otros límites crediticios. Aquí la idea es mantener este ratio lo más bajo posible.



Recapitulando: usa tu tarjeta de crédito, pero úsala con medida y responsablemente. Pon ahí sólo lo que puedas pagar cada mes y evita que tu balance se acerque a tu límite disponible. Si haces eso, estarás en buen camino hacia una excelente calificación crediticia de FICO.