¿Cuántas veces te has cohibido de hacer algo porque piensas que no es el momento oportuno para hacerlo? Tal vez crees que necesitas más dinero, más conocimientos, más tiempo o, sencillamente, mejores circunstancias. La mayoría espera demasiado para actuar. La realidad es que no hay un momento ideal, ¡sólo hay que arriesgarse!



El no sentirte lista puede ser una gran ventaja a tu favor. Cuando no estás preparada, automáticamente te pones en alerta y se agudiza tu instinto de supervivencia. En ese momento, al no estar completamente capacitada para asumir el reto, te esfuerzas más para alcanzar lo que deseas. Un ejemplo de ello es Barack Obama. Todos sus asesores le aconsejaron que esperara "su turno", que era muy joven, sin experiencia y desconocido. Como todo estaba en su contra, Obama tuvo que buscar formas de compensar sus puntos débiles. Si el presidente Obama hubiera esperado el momento perfecto para su candidatura, no estuviera residiendo en la Casa Blanca hoy día.

El miedo es la principal razón que limita a muchas personas a tomar un riesgo. El terror a fracasar nos hace posponer decisiones, proyectos y sueños. Si has estado contemplando tomar una decisión importante, ya sea comprar una vivienda, salir embarazada, establecer tu propio negocio o salir de una mala relación, no esperes por la circunstancia perfecta, porque nunca llegará. Tus temores se encargarán de encontrar una buena justificación para no hacer nada.

Cuando Napoleón Bonaparte, uno de los comandantes militares más reconocidos de la historia, se proponía a cruzar los Alpes, sus tenientes le dijeron: "tienes que esperar... ¡es imposible atravesar los Alpes en esta época!". El monarca no esperó; montó una mula, dirigió a sus tropas por caminos mortales, sorprendió al enemigo y lo venció.

Con voluntad y determinación una persona puede convertirse en presidente, atravesar los Alpes o lograr cualquier meta. No dejes que el miedo te paralice, aunque no estés lista, ¡atrévete a dar el paso!

Maria Marin es motivadora, figura radial y autora de Mujer sin límite.