Este mes de Febrero, estamos de rojo por San Valentín y por nuestro corazón. Enfermedades del corazón son la causa número 1 de muerte entre las mujeres que vivimos en los Estados Unidos, de hecho más de 50% de las mujeres conocen este dato. Pero solamente 12% creen estar a riesgo de desarrollar alguna enfermedad cardiaca.

No es suficiente saber que existe un riesgo, ¡tenemos que actuar! Y para ello, tenemos que desarrollar un plan de acción con nuestro médico que nos permitirá tomar las riendas de nuestra salud y darle un ¡NO! rotundo a la muerte prematura a raíz de problemas del corazón.

Siéntate con tu médico y juntos desarrollen un plan de acción siguiendo estos pasos:

1. Controla tus números

Asegúrate de someterte a exámenes de:
- presión sanguínea
- colesterol (colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos)
- niveles de azúcar

También, si alguno de tus padres sufre de diabetes pide un examen de hemoglobina A1C. Otros números que puedes controlar son tu peso, tu índice de masa corporal, y la circunferencia de tu cintura. Tener un exceso de grasa (sobretodo alrededor de tu cintura) puede incrementar tu riesgo a la diabetes tipo 2 y cardiopatía.

Después de tener todos estos números, habla con tu médico y que te explique que significan y cuáles son los niveles normales para todos ellos.

2. Investiga tu historial familia
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Si alguien en tu familia ha sufrido de enfermedades del corazón o condiciones tales como ataques al corazón, o presión arterial o colesterol alto, tu riesgo de desarrollar estas condiciones incrementa. Así que pídele a tus padres y hermanos que te informen de su historial médico. También deberías estar pendiente de las enfermedades cardiacas que han tenido tus familiares como primos, tíos, abuelos, etc. Todo esto te ayudará a diseñar un plan de ataque personalizado basado en los riesgos a los que estás predispuesta.

3. Considera problemas reproductivos...
¡Increíble pero cierto! El síndrome de ovario poliquístico (un problema hormonal) aumenta tus niveles de riesgo de un ataque al corazón de la misma manera que lo haría ser obeso o tener niveles anormales de colesterol o presión arterial. Estas anomalías hormonales pueden endurecer los músculos del corazón y causar inflamación en los tejidos arteriales. Si sufriste de presión arterial alta, preclancia o toxemia durante el embarazo, esto también puede elevar tu riesgo.

4. ... Y otras condiciones médicas
Aún si parece ser poco importante, no lo puedes ignorar. Problemas relacionados a los riñones y apnea de sueño (frecuentemente dejas de respirar mientras duermes) pueden causar un aumento en tus niveles de presión arterial y ponerte en riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas. La artritis reumatoide también es importante mencionar ya que esta causa inflamación sistemática.

5. Discute tus hábitos diarios

Tu médico es tu amigo, tienes que ser honesto con el. La única manera que tu médico puede hacer un diagnostico acertado es conociendo todos tus hábitos, cuánto ejercicio haces, qué comes, cuánto duermes, cuáles son tus niveles de estrés, si fumas o no. En otras palabras, deberás ser un libro abierto con el.

6. Toma pasos para cambiar tu estilo de vida

Teniendo toda la información relacionada a tus hábitos, condiciones médicas, e historial familiar, tu médico sabrá cuál es el mejor plan de acción para ti y los pasos que deberás tomar. Si fumas, ¡deja de fumar! El siguiente paso, trata de seguir una dieta balanceada y nutritiva, baja en grasas saturadas y rica en frutas y verduras. También empieza a mirar en que espacios podrás meter pequeñas rutinas de ejercicios.

Lo importante es ponerte metas razonables e ir paso por paso. De pronto empieza a comer porciones más pequeñas o come pollo sudado en vez de frito.

7. Diseña un horario para nuevos exámenes

Es muy importante que, luego de haber empezado a hacer estos cambios, tengas nuevos exámenes para evaluar si las acciones que estás realizando están teniendo un efecto en tus niveles de colesterol y presión. Es la única manera que tienes de saber si vas en buen camino o si hay pasos adicionales que tienes que realizar.