Con toda esta independencia económica en mujeres y hombres, se han dado casos en los que el hombre y la mujer quieren y pueden solventar los gastos de casa de forma equitativa, es decir que cada uno aporte para la manutención de casa, hijos, comida y vestido y además se tenga dinero para uso personal. Sin embargo este sencillo pero complicado dilema hace que muchas parejas terminen discutiendo cuando inician su vida en pareja.
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¡Deja de discutir por dinero!
¡Las discusiones de dinero se terminan aquí! Sigue estos consejos para lograr armonía financiera en tu relación.
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¡Las discusiones por dinero se terminan aquí!
1. Propongan un presupuesto juntos
¿Eres ahorradora y terminaste con un gastador inpedernido? ¿O vice versa? Por algo dicen que los polos opuestos se atraen. ¿Cómo solucionar esa diferencia? Siéntate con tu pareja y construyan un presupuesto en donde se ponen límites y delinean claramente en qué van a gastar. Responde las siguientes preguntas: ¿Qué porcentaje de sus salarios irá al hogar, transportación, ahorros, pagos de deudas? ¿Cuánto gastarán en ropa, entretenimiento y otros extras? Cuando ya hayan definido las 'reglas' ayúdense mutuamente a seguir el plan.
¡Las discusiones por dinero se terminan aquí!
2. Fijen metas claras
Es muy importante que los dos coincidan y estén de acuerdo en un futuro financiero similar, al fin y al cabo ¡son pareja! Discutan abiertamente cuáles son sus respectivos planes y metas, tales como cuando quieren comprar una casa, si tu pareja quiere regresar a la universidad, cuanto ahorrarán para la universidad de sus hijos, y hasta cuanto gastarán en sus próximas vacaciones. Hablen sobre sus metas a corto y largo plazo, tener un poco de previsión hacia el futuro será muy importante.
También ten en cuenta que ciertos gastos que no puedes predecir, tales como reparaciones al auto, cuentas médicas, o un despido del trabajo. Por eso es muy importante tener una cuenta de emergencia aparte que tenga lo suficiente para cubrir de 3 a 6 meses de gastos.
¡Las discusiones por dinero se terminan aquí!
3. Comuniquen decisiones pertinentes al dinero
Ahora no es que se pongan neuróticos controlando los gastos de su pareja detalladamente, recuerda que manejo al exceso puede ser el camino seguro hacia el desastre amoroso. No pidas todas las cuentas de los gastos de tu pareja (comprar un café de más no va a arruinar la cuenta bancaria; un televisor puede que sí) pero sí asegúrate de estar informada de los gastos grandes para evitar costosos problemas como cheques sin fondos o multas por exceso al límite de tu tarjeta de crédito.
Juntos, definan que consideran un gasto grande (depende de sus ingresos disponibles). Y recuerda, si se te antojó ese par de zapatos y bolso de cuatro dígitos, mejor consulta con tu pareja antes de comprarlo.
¡Las discusiones por dinero se terminan aquí!
4. No ignores el problema de fondo
Muchas veces las discusiones de 'dinero' no tienen NADA que ver con dinero. En ocasiones estas discusiones son a raíz de problemas de poder o celos por alguna desigualdad en los salarios.
Lo importante es entender el por qué de estás discusiones, qué está motivando tu enojo en vez de reprimirlas todas hasta que finalmente explotas. Si algo te molesta, discútelo con tu pareja tranquilamente y si no logran solucionar las cosas, soliciten ayuda de un asesor financiero o consejero matrimonial.
¡Las discusiones por dinero se terminan aquí!
Lo primero que se debe de hacer es tener una comunicación abierta, de manera que se puedan escuchar y opinar las dos caras de la moneda de la pareja. Establecer las reglas de cómo van a solventar y qué, en los gastos de la casa. Anteriormente se hacía (en el siglo pasado y todavía en este) que se dividían los gastos por igual, es decir que ambos ponían el 50 por ciento de su salario para solventar dichos gastos. Sin embargo la desigualdad en sueldos hoy en día no permite que esto se lleve a cabo de una manera equitativa.
Por lo que lo más recomendable es que la pareja haga un cálculo de lo que perciben al mes cada uno, después hacer un análisis de lo que se gasta en casa y de ahí definir que y quien va a pagar cada cosa, es decir, proporcional a lo que se gana. Con la finalidad de no desfalcar a algún miembro por ganar menos.
También hay que abrir las vías de comunicación cuando en la pareja es ella quien gana más, ya que se puede dar el caso y no por ello se tiene más o menos poder en la relación. La madurez con que se tome este delicado tema será de vital importancia, de manera que no existan ni reproches, ni remordimientos a futuro. Aún cuando alguno de la pareja no trabaje o perciba un sueldo jamás se deberá de reprochar, pero si es obligación del que no trabaja compensar de alguna manera con trabajo en casa y de igual manera sin reproche alguno.
Si es tu caso el de no trabajar, siempre podrás hacer algo para ganar dinero, es solo cuestión de buscar de acuerdo a lo que sabes y te gusta hacer, por ejemplo, tal vez no estudiaste fotografía pero disfrutas de tomar fotos, tal vez puedas retratar paisajes, gente, en eventos y vender tus fotos. Vender cosméticos, perfumes, cosas que siempre compramos las mujeres, solo es cuestión de que te decidas que hacer para ayudar a solventar los gastos en casa y/o simplemente sentirte más productiva.