Con toda esta independencia económica en mujeres y hombres, se han dado casos en los que el hombre y la mujer quieren y pueden solventar los gastos de casa de forma equitativa, es decir que cada uno aporte para la manutención de casa, hijos, comida y vestido y además se tenga dinero para uso personal. Sin embargo este sencillo pero complicado dilema hace que muchas parejas terminen discutiendo cuando inician su vida en pareja.



Lo primero que se debe de hacer es tener una comunicación abierta, de manera que se puedan escuchar y opinar las dos caras de la moneda de la pareja. Establecer las reglas de cómo van a solventar y qué, en los gastos de la casa. Anteriormente se hacía (en el siglo pasado y todavía en este) que se dividían los gastos por igual, es decir que ambos ponían el 50 por ciento de su salario para solventar dichos gastos. Sin embargo la desigualdad en sueldos hoy en día no permite que esto se lleve a cabo de una manera equitativa.

Por lo que lo más recomendable es que la pareja haga un cálculo de lo que perciben al mes cada uno, después hacer un análisis de lo que se gasta en casa y de ahí definir que y quien va a pagar cada cosa, es decir, proporcional a lo que se gana. Con la finalidad de no desfalcar a algún miembro por ganar menos.

También hay que abrir las vías de comunicación cuando en la pareja es ella quien gana más, ya que se puede dar el caso y no por ello se tiene más o menos poder en la relación. La madurez con que se tome este delicado tema será de vital importancia, de manera que no existan ni reproches, ni remordimientos a futuro. Aún cuando alguno de la pareja no trabaje o perciba un sueldo jamás se deberá de reprochar, pero si es obligación del que no trabaja compensar de alguna manera con trabajo en casa y de igual manera sin reproche alguno.

Si es tu caso el de no trabajar, siempre podrás hacer algo para ganar dinero, es solo cuestión de buscar de acuerdo a lo que sabes y te gusta hacer, por ejemplo, tal vez no estudiaste fotografía pero disfrutas de tomar fotos, tal vez puedas retratar paisajes, gente, en eventos y vender tus fotos. Vender cosméticos, perfumes, cosas que siempre compramos las mujeres, solo es cuestión de que te decidas que hacer para ayudar a solventar los gastos en casa y/o simplemente sentirte más productiva.