Toda mujer merece reconocimiento en su día y cada día del año, desde nuestras abuelas, madres, tías, hermanas, primas, vecinas, amigas, enemigas, profesionales, amas de casa, solteras, casadas, viudas, etc; sin importar clase social o estado civil. Las mujeres merecemos un reconocimiento por sobresalir cada día en lo que hacemos, en lo que decimos y lo que transmitimos. Lejos de ser un sexo débil, somos un sexo que lucha y se defiende de las adversidades al igual que los hombres.

El significado de ser mujer va más allá que el del milagro de dar vida, o de vivir por el amor, es todavía más espiritual pues estamos llenas de instintos, misterio, incertidumbre y también de éxito, fuerza y pocas veces somos las que nos rendimos, en comparación a los hombres.

La mujer significa fuerza y vitalidad, dirección y seguridad, sabemos reconocer cuando nos equivocamos y también nos sentimos orgullosas de nosotras mismas, soportamos más que cualquiera y aún así salimos adelante. Solo basta que la vida nos ponga las pruebas, y poner el corazón para enfrentarlas de manera exitosa.

Hoy en día, la mujer ha adquirido un papel mucho más importante y valorado en el mundo, a diferencia de como ocurría, tal vez todavía, a principios del siglo pasado. El legado que tenemos hoy de las que han luchado para ser tomadas en cuenta es tan importante, de manera que se pueda heredar lo mismo y más a las mujeres del mañana. Además de preservar ese papel tan importante debemos de hacerlo más solido y enriquecerlo de sabiduría, sin caer en la soberbia o el abuso de poder que enferma a cualquier ser humano. Ojalá que éste sea el siglo en el que la mujer lidere con igualdad al mundo; que cada vez haya más naciones con mujeres dirigentes, científicas entre otras muchas cosas más.

¡Muchas felicidades en este día internacional de mujer!, felicítense a sí mismas y dense un gran abrazo que signifique la fuerza que necesitamos darnos a nosotras mismas, para seguir por este camino exitoso en el que pronto seremos cada vez más, erradicando del mundo aquellas que son sometidas y maltratadas y/o abusadas, ya sea por sus culturas y/o religiones. Mientras tanto, sigamos uniendo fuerzas en pro de esa libertad e igualdad, sin ver al hombre como un enemigo al acecho. Al contrario, verlo como una fuerza diferente que puede representar un complemento y un punto de vista más, de un ser humano como nosotros.

¡Inspírate hoy y todos los días! Aquí te dejamos un regalo en el Día Internacional de la Mujer, los mejores consejos de nuestras consejeras: