Después de tener un bebé TODO cambia, tus prioridades, tu horario, tu cuerpo... y tu vida sexual. Pero todos estos cambios no deberían significar que el sexo ya terminó para ti o que no será lo que fue algún día. Mucho depende de ti y cómo te acoplas a tu nueva vida como mamá. Aunque muchas mujeres esperan que las cosas regresarán a ser como eran antes, la realidad es que este muchas veces no es el caso. Lo mejor que puedes hacer es aceptar los cambios que has vivido, discutirlo con tu pareja y así poder descubrir juntos cómo mantener la llama de la pasión viva.

1. Olvídate de las 6 semanas

En general, recomiendan esperar 6 semanas (hasta después del chequeo postnatal) para tener sexo con la pareja. Aunque esto es muy cierto en muchos casos, el proceso de recuperación para toda mujer es diferente y como tal, tienes que estar muy sintonizada con cómo se está sintiendo tu cuerpo. No es solamente cómo se recupera tu cuerpo, si no también cómo te encuentras emocionalmente.

Si no estás segura de cuando podrás resumir una vida sexual normal con tu pareja, consulta con tu médico. Mientras tanto, no olvides que aunque tendrán que ser pacientes para poder disfrutar del acto sexual completo, esto no es impedimento para que experimenten y disfruten otras maneras de sentir satisfacción sexual. ¡Deja tu imaginación volar!

2. Sean cariñosos

Nuestros horarios locos y muchas responsabilidades pueden matar la pasión en un dos por tres pero este es el momento para que eso cambie. Y no estamos insinuando que tengan veladas locas y apasionadas todas las noches. No, algo tan sencillo como tomar la mano de tu pareja, darle besos inesperadamente y tratarlo con cariño y dulzura en medio de ayudarle a tus hijos en las tareas o mientras lavan la ropa, puede ayudar a mantener la llama de la pasión viva.

3. Hazlo por tus hijos
Puede sonar un poco extraño pero ya entenderás porque es importante tener una buena vida sexual con tu pareja por tus hijos. Y es que si tú estás felíz, esto se reflejará y tus hijos sentirán la seguridad que emites. Un componente clave de la felicidad marital es la satisfacción que proviene de una vida intima sana y placentera.

4. Fija metas
¿Qué tal un desafío sexual? Suena interesante, ¿no? Es importante que, aún con hijos, no pierdan la iniciativa de tratar cosas nuevas en tu vida intima. Comprar lencería sexy y lucirla durante una semana, 15 días, un mes, ir juntos a comprar 'juguetes' y experimentar con ellos más seguido o bañarse juntos, son todos pequeños retos que se pueden plantear para alimentar su deseo sexual.

5. Se espontánea
Esto no significa que compres pasajes repentinamente a alguna playa remota del Pacífico, solo que estés atenta a los pequeños detalles. Una carta romántica en el saco, una cena que nunca has preparado antes, una actividad que nunca han realizado juntos, puede ser un éxito (como también un desastre) pero por lo menos compartirán el momento juntos.

6. ¡Cuídate mujer!

Como te sientes físicamente tiene una correlación directa con tu vida intima así que toma el tiempo de cuidarte. Si eso significa ir al gimnasio, comer comidas nutritivas, mandarte a hacer un manicure, o simplemente vestir bien, hazlo y verás que te sentirás mejor, dentro y fuera de la habitación.

7. No olvides las citas

¿Recuerdas las citas que tenían en su época de novios o recién casados? Aunque tener citas románticas con tu pareja después de tener hijos puede resultar un poco complicado, la clave es la imaginación que tengas con tu pareja en planear algo que los dos puedan disfrutar solos. Lleva a tus hijos a la casa de los abuelos y salgan a comer o mejor aún, organicen una noche romantica (y llena de pasión) en casa.

8. No olvides la buena comunicación
Lo hemos dicho en este espacio antes y lo volvemos a repetir, la clave para tener una vida sexual placentera y satisfactoria es la comunicación. ¿Han estado muy cansados y por eso su deseo sexual ha disminuido? ¿El no está ayudando lo suficiente en la casa? Cualquier que sea el problema, es mejor conversarlo.