Mueren más mujeres embarazadas en un accidente de auto que durante un parto complicado. Las mujeres embarazadas son las más vulnerables, pero también los fetos sufren riesgos en una colisión automovilística. Ni siquiera la tecnología ha sabido cómo ayudarlas a proteger a los hijos que llevan en sus vientres. De momento sólo las madres pueden salvaguardar a sus futuros hijos: todavía no se ha elaborado el cinturón de seguridad perfecto para una mujer embarazada al volante.

Pese a que no es requerido reportar a las autoridades estatales la muerte de un feto en un choque, se estima que 300 de cada 1.000 fetos mueren en accidentes de auto cada año, según los datos más recientes. Esta tasa de mortalidad es cuatro veces mayor que la de bebes y niños de 4 años de edad.

Por esta razón, y gracias en parte a los fondos de Ford Motor Company, un grupo de expertos en seguridad de ingeniería biomecánica de la Universidad de Virginia Tech está tratando de desarrollar un modelo computarizado de pruebas para determinar cuál es la mejor manera de proteger a una embarazada y a su feto durante una colisión. ¿Quieres más información sobre Ford? Solicítala aquí.

El principal riesgo de las embarazadas es que, con poca fuerza la placenta puede sufrir en un choque y los daños en esta hacer que el feto pierda oxígeno. Los especialistas dicen que hay un 80% de posibilidades de que el feto sufra este efecto en un choque.

Los investigadores aseguran que por ahora no hay nada mejor para salvar la vida del feto y de la madre que el cinturón de seguridad, aunque hay problemas por el uso indebido y la desinformación. Otro inconveniente es que cuánto más crece el vientre, más cerca está del volante, e incluso, llega a tocarlo.

Muchas mujeres embarazadas se sienten incomodas con el cinturón de seguridad y suelen desplazar hacia atrás el punto del cinturón que se apoya en el hombro; el punto del abdomen se lo colocan en el centro del vientre. Los ingenieros advierten que los cinturones están diseñados con los tres puntos concretos para que la presión vaya sobre la estructura ósea.

Se recomienda mantener el cinturón de seguridad en la parte alta de las piernas y colocarse lo más alejada del volante. Esto es más fácil de lograr en vehículos que permiten ajustar la altura del freno y del acelerador. Si el auto no tiene este dispositivo, se puede comprar un extensor de pedales.

Las investigaciones esperan que en unos 3 años logren un modelo bien detallado que determine qué afecta a la placenta: cuánta fuerza la impacta, qué posiciones, qué direcciones o cuánta compresión puede aguantar el abdomen, etc. Se espera para entonces tengan una idea para el cinturón idóneo que proteja a fetos y mujeres embarazadas al volante. Dice una amiga que si los hombres pariesen, ¡hace rato estuviera fabricado!

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