En un reciente panel de la National Association of Hispanic Journalists (NAHJ) en Denver, un periodista preguntó qué sugerencias teníamos los penalistas sobre cómo hablar acerca de no mismo cuando uno conoce a alguien por primera vez, considerando que esa persona puede ser un futuro empleador o una fuente de información. "¿Debo decir lo que se me ocurra? ¿Simplemente ser yo mismo? Porque no quiero aparentar ser alguien que no soy..." De una manera u otra, todos nos enfrentamos a esta pregunta a diario. Cuando conocemos a alguien a nivel personal, cuando nos entrevistan para un trabajo, aún en relaciones bien establecidas ya sea con una pareja, un amigo, un colega o un jefe. ¿Cuánto debo decir sobre lo que pienso? ¿Cuánto debo filtrar?
Al contrario de lo que mucha gente aconseja, que uno debe ser fiel a sí mismo y decir lo que piensa, yo creo que existe una razón poderosa por la cual estamos dotados de la capacidad de razonar y de auto editarnos. Si, al conocer a a alguien, el objetivo es desarrollar la confianza con el otro, lo último que quieres es cometer honesticidio. Es decir, suicidio por honestidad (suicidio metafórico, claro).
No tiene ningún sentido revelar tus pensamientos, sentimientos o ciertos detalles sobre ti misma, cuando sabes (o sospechas) que vas a lastimar a la otra persona o que tus comentarios le van a caer mal. Hay ciertas cosas que una vez que las dices en voz alta, no puedes borrarlas por más que pidas disculpas mil veces. Y si no, fíjate el caso del General Stanely McChrystal. (Aclaro que no me refiero aquí a la importancia de defender tu punto de vista aun cuando estés en desacuerdo con otros miembros de tu equipo.)
Lo que le ocurrió al General McChrystal (perder su puesto por hacer comentarios sobre la administración del presidente Obama a la revista Rolling Stone), le ocurre a cualquier persona a diario. Piensa: ¿Alguna vez te cerraste una puerta durante una entrevista de trabajo porque hablaste mal de tu ex-jefe? ¿O alienaste a una amiga cuando le dijiste que no entendías qué hacía su novio con ella? ¿Te perdiste una promoción laboral porque te hiciste amiga de tu jefe en Facebook y luego continuaste poniendo comentarios personales (es decir, "siendo tú misma") como si tu jefe no pudiera leer lo que escribías?
En toda situación es crítico que confíes en tu intuición para saber qué información puedes compartir y cuándo te estás excediendo. A veces, te puedes meter en problemas por no decir algo a tiempo. Otras veces por decir demasiado. Y no te estoy sugiriendo que mientas sobre quién eres o que aparentes ser alguien diferente. Pero créeme, tu identidad no se verá afectada porque dejes de compartir con una persona a la que recién conoces que llevas una bombacha rosa porque te trae buena suerte.
En un mundo donde todos nos hemos vuelto voyeurs y donde todos compartimos excesiva información en nuestros social networks, el riesgo de cometer honesticidio está más presente que nunca. Solo ten en cuenta que ser completamente honesto todo el tiempo no solo es imposible (como observador del mundo solo tienes una parte de la verdad) sino que además no es tan efectivo como parece.
www.marieladabbah.com
www.facebook.com/latinosincollege
www.marielablog.com





Comentarios
(1)patricia
17/04/11, 3 :22PM
responder
yo peso 150 y quiero saber por que se me inchan los pies