Aunque el presupuesto familiar sea limitado, intenta siempre dar un "domingo" o "allowance" semanal a tu niño. De ese modo la familia distribuye dinero para cada uno de sus miembros. Guarda un registro de cuánto dinero das a cada niño para la escuela, diversiones, juguetes, dulces y otros artículos deseados.

Cuando se da una cantidad semanal a los chicos no debe haber condiciones. No retengas el dinero como castigo porque tus hijos no cumplieron con sus obligaciones. Esta mesada debe separarse de las tareas familiares. De esta manera los niños se dan cuenta de que ayudar en la casa es parte de pertenecer a una familia. Los menores que son premiados por hacer sus labores hogareñas, pueden no aprender nunca las obligaciones que implica vivir en familia.

Tampoco debe premiarse a los niños por hacer las tareas rutinarias como lavarse los dientes, irse a la cama a su hora o tener buenas calificaciones en la escuela. Más bien, ofréceles apoyo y elogios por una labor bien hecha.

Los educadores consideran que los padres deben enseñar a sus hijos como utilizar su mesada y, con base en ello, tomar decisiones sabias. Esto ayuda a los niños a saber cómo ahorrar o gastar sus ingresos.