¿Te has preguntado por qué algunas comidas se consumen en invierno y otras en verano? Las razones no sólo tienen que ver con las calorías que aportan, sino porque algunos alimentos, literalmente nos dan calor y nos hacen sudar. También sucede que ciertas comidas pueden hacer que produzcamos olores particulares que pueden hacernos pasar una que otra vergüenza... ¿Por qué ocurre esto? El sudor es un líquido claro y salado producido por las glándulas en la piel, es la manera que el cuerpo tiene para enfriarse y se produce principalmente en las axilas, en los pies y las palmas de las manos.
Cuando el sudor se mezcla con las bacterias de la piel puede causar un olor, por eso, el bañarse con regularidad y el usar desodorantes puede ayudar a controlarlo. Sin embargo, quizá hayas notado que algunas personas al comer alimentos con ajo y/o cebolla mantienen ese olor en el cuerpo, aún después de ducharse y perfumarse ¿A qué se debe esta reacción del organismo?
Uno de los motivos radica en los componentes de los alimentos. Algunas comidas aromáticas tienen compuestos orgánicos volátiles que surgen a medida que el cuerpo las metaboliza y pasan al torrente sanguíneo. De esta forma, encuentran el modo de salir fuera del cuerpo, no sólo a través del sudor sino también con la respiración y la orina.
El ají picante, por ejemplo, contiene un elemento químico denominado "capsaicina", que estimula los receptores nerviosos de la boca y engaña al sistema nervioso, haciéndole creer que tienes calor. (Si te gusta la comida mexicana, sabrás perfectamente de qué estoy hablando).
Entonces, tu cuerpo actúa como si estuvieras bajo el sol en un día de verano: una glándula denominada hipotálamo, que se encuentra en el cerebro y funciona como un termostato interno, envía señales a las glándulas sudoríparas para que hagan su trabajo. Así, el sudor llega hasta la piel y se evapora, tomando el calor de tu cuerpo con él. La razón para que algunas personas huelan más que otras al comer ciertos alimentos puede deberse a muchos factores, como la cantidad que se consume, las encimas metabólicas de la saliva o los genes.
En el caso del ajo y la cebolla, el químico que se desprende de la respiración o de la piel de quienes las ingieren es azufre. ¡Por eso huele tan mal!
Otros alimentos que producen sudoración con olor corresponden a la familia de las coles, como la coliflor, las coles o repollitos de Bruselas y el repollo o col directamente. Estos vegetales también tienen componentes que contienen azufre.
Y si te gusta la comida hindú, debes saber que especies aromáticas como el curry y el comino también pueden dejar un aroma persistente sobre la piel.
Incluso, las comidas que no tengan olor fuerte en sí mismas pueden cambiar el modo en que transpiramos, sobre todo si las ingerimos en cantidades excesivas o con mucha frecuencia. Al respecto, por ejemplo, un estudio comparó el olor del sudor de un grupo de personas que ingirió carne durante dos semanas con el de otro que mantuvo una dieta vegetariana durante el mismo período y detectó que el primero tenía un olor más intenso y menos atractivo.
¿Qué puedes hacer para eliminar o disimular el olor de la traspiración producido por ciertas comidas? El tomar mucha agua puede ser útil, así como el cocinar bien los alimentos (en lugar de comerlos crudos). Pero la verdad es que no existe una solución mágica para evitar que el sudor huela a lo que comemos... lo único sería eliminar de tu dieta los alimentos que lo producen. Pero ¡no es fácil! Si te gusta el picante, el ajo o la cebolla, lo mejor entonces es que los comas en compañía para que tu olor no sea el que más se destaque. Si todos huelen parecido, no lo notarán tanto. ¿No crees?
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