En los tiempos de nuestras abuelitas, una mujer que se iba a la cama con un hombre antes del matrimonio, perdía las oportunidades de formalizar con él ya que era muy posible que el caballero perdiera el interés. Obviamente los tiempos han cambiado. Tal vez piensas que no hay nada malo en tener sexo cuando sea. O quizás crees que tener relaciones sexuales antes del matrimonio es inmoral. Por mi parte, no voy a opinar si está bien o mal, lo que sí puedo asegurarte es que uno de los errores más grandes que cometen las mujeres en las relaciones amorosas es involucrarse sexualmente demasiado rápido. Especialmente si aspiras a un romance formal.

Cuando digo "rápido" no me refiero a un periodo de tiempo específico como tres días o seis meses. Más bien hablo de tres requisitos esenciales que debes desarrollar antes de saltar a la cama con alguien; compatibilidad, confianza y conexión emocional. Si preguntas, ¿cuánto debo esperar antes de irme a la cama?, aquí te digo tres cosas que debes tener en cuenta:

Compatibilidad: No confundas la química y deseo sexual con la afinidad. No es suficiente llevarte bien con alguien dentro de la alcoba, también es necesario que puedas comunicarte con libertad fuera de ella. Antes de tomar la decisión de entregarte, debes haber pasado más tiempo hablando y aprendiendo de las vidas de ambos que en besuqueos y caricias. Es importante sentirte igualmente atraída por su físico que por su mente.

Confianza: Hasta que tu corazón no te diga que puedes confiar en esa persona, ¡no te quites la ropa! Si te acuestas con alguien de quien dudas sobre sus intenciones, su fidelidad o su carácter estarás "tendiendo la cama" no para el amor, sino para la decepción. ¡Ojo!, no es posible confiar en alguien que conociste apenas hace dos semanas.

Conexión emocional: Para toda mujer es esencial establecer un enlace sentimental con su pareja. La forma más efectiva de alcanzarla no es por medio del sexo sino intercambiando verbalmente sentimientos profundos de amor. Es necesario compartir vivencias y tiempo de calidad con esa persona para llegar a ese nivel de intimidad en el que puedes abrir tu corazón.

Hacer el amor es una de las experiencias más profundas que dos seres humanos pueden compartir, ya que además de unirse físicamente, también se unen en alma y corazón. Por eso, asegúrate de compartir tu cuerpo con alguien que te respete y a la vez, tú admires su forma de ser, sus valores y cómo trata a los demás.

María Marín es motivadora y figura radial. Para más consejos síguela en facebook.com/MariaMarinOnline y twitter.com/Maria_Marin o también visita: www.mariamarin.com