controla tu equilibrio se tu propia balanzaNuevamente amigas, nos reencontramos a través de esta columna que funciona como un verdadero puente entre ustedes y estos temas tan importantes para evolucionar internamente. Gracias por ser consecuentes y también por sus comentarios y preguntas tan interesantes.

Vamos a tratar un tema realmente fundamental: el auto-control.

Desde niña me llamaban la atención los circos y de manera muy especial los acróbatas y domadores. Pensaba mucho sobre los riesgos que corrían en sus espectáculos, pero lo que más llamaba mi atención era la forma en la que mantenían un control perfecto de sus actuaciones y cómo los acróbatas particularmente caminaban sobre finas cuerdas, desde grandes alturas sin caer al vacío. Con el tiempo, el equilibrio para mí ha sido fundamental y más aún para tener armonía en mi vida.

No obstante, en la cuerda floja que es la vida, el equilibrio es esencial, pero para conseguirlo hay que empezar a actuar y trabajarlo, pues requiere de ciertas estrategias, ya que no se desarrollará tan fácilmente. Por el contrario, las presiones constantes del diario vivir te amenazarán constantemente para que pierdas el equilibrio y carezcas de auto control. Aún cuando sientas cierto equilibrio - que traes desde el mismo momento de tu nacimiento- usualmente intervenimos en detrimento de ese equilibrio natural.

El equilibrio es un factor fundamental a considerar a lo largo de nuestra existencia. La sensación que genera dentro de uno sentirse equilibrado es maravillosa, pues significa lograr el control de todo aquello que se puede y se debe controlar. Pero al mismo tiempo caminar en la vida con equilibrio también te permite entender la existencia de muchas circunstancias y factores fuera de tu alcance, que no puedes equilibrar pues no te pertenecen.

Vivir equilibrado es mantenerte constante, nivelado y con fuerza en tu hacer y en tu estar. Ninguna situación, ni nadie nos van a dar como regalo el equilibrio. Esto no lo proveen las personas de nuestro entorno, ni el trabajo, ni la familia. La única fuente para obtener el equilibrio es tu trabajo en ti mismo, cultivándolo, madurándolo y haciéndolo parte integral de tu vida, considerándolo un hábito a integrar en tu agenda diaria. Es así como adicionas a tu vida el dominio propio, es decir el auto-control que sacas de tu interior y que Dios te permitirá hacer crecer en tu camino hacia un balance pleno de bienestar y paz.

Gran parte del sufrimiento del ser humano reside en la falta de autocontrol y de autodisciplina. El autocontrol se manifiesta a través de tus elecciones. Implica en muchos casos la opción de elegir por encima de los desafíos, de los temores, de las amenazas, de las tentaciones, de lo placentero. Se resume a decir "no" a una elección destructiva y "si" a una elección positiva.

Amiga, escoge el camino del equilibrio y cultiva el autocontrol y reportarás grandes beneficios, para ello toma en cuenta lo siguiente:

- Aprecia tus talentos, capacidades y valores.
- Enfócate en el propósito positivo de tu vida.
- No tengas miedo a los cambios.
- Mantén el dominio propio, aún cuando camines por la cuerda floja.
- Confía y entrega a Dios todo aquello que no puedas equilibrar por ti misma.

Recuerda que tu verdadera belleza, está por dentro y tiene potenciales insospechados.

Hasta la próxima, ¡Bendiciones!