jorge antonio iniestra abuso hijos
Dicen que el amor es ciego, pero ¿podría cegar tanto a una persona como para que ésta no se diera cuenta de que el hombre del que se ha enamorado, no es más que un violador y abusador de menores? Parece mentira, pero eso fue lo que supuestamente le pasó a Clara Tapia, una mujer que dice haberse cegado por el amor que le tenía a Jorge Antonio Iniestra, un hombre de 32 años, a quien conoció en el 2004 y luego llevó a vivir a su casa al lado de sus hijos, de quienes después abusó salvajemente, según se lee en el periódico mexicano El Universal.

Los abusos comenzaron, cuando Iniestra sacó a las dos hijas de Clara de la escuela y las encerró para que no salieran a la calle, ahí abusó de ellas, en repetidas ocasiones hasta procrear cinco hijos con las jóvenes. Mientras que, por otra parte, obligaba al hermano pequeño de ellas, a que vendiera dulces en la calle, y si no juntaba diariamente una cantidad de 80 pesos, lo golpeaba y lo dejaba toda la noche en un charco en la azotea de la casa.

Cinco años después, Jorge Antonio Iniestra los llevó a vivir a casa de su madre. Pero para sorpresa de los niños, los abusos no terminaron ahí. Y es que, bajo la complicidad de su familia, Iniestra siguió golpeándolos hasta el punto de matar a una de las hijas de Clara y de asfixiar a la bebé de ésta, de 3 meses de edad. Jorge Antonio, dijo que para evitar el olor fétido rociaba cal y creolina, pero un día decidió abandonar los cuerpos en una carretera de México, con la ayuda de su hermano.

Siete años, en total, duró el tormento que vivieron estos jóvenes y hasta hace poco el terrible caso salió a la luz pública, luego de que la madre denunciara el pasado mes de julio a su pareja. Aunque Clara Tapia se confiesa inocente, la policía la tiene arraigada junto con Jorge Antonio Iniestra y la familia de éste, quienes serán consignados a un juez como responsables de secuestro, homicidio calificado, homicidio en razón de parentesco, lesiones calificadas, corrupción de menores, explotación laboral de menores y violencia familiar, informa la revista Milenio.

Esta historia trágica, es una de las muchas que existen sobre violencia infantil ¿cómo es posible que algunos padres, en lugar de darle protección y seguridad a sus hijos, los expongan a ser el blanco de abusos físicos y emocionales de este tipo? En definitiva, nos urge reflexionar sobre el tema, pues no es posible que en el mundo, según datos de la UNICEF, existan más de diez millones de niños que sufren de explotación sexual ¡y nadie haga nada por rescatarlos!

Es imperativo que comencemos a emprender acciones para proteger a este vulnerable sector de la sociedad que necesita de nuestra ayuda. ¡No dejamos que esta plaga siga creciendo! Aquí te puedes informar más sobre el tema y saber en dónde denunciar casos de abuso infantil.

¿Ustedes qué opinan sobre este caso?