diferencia entre porcion y racion
Muchas personas creen que son lo mismo y por lo tanto ingieren calorías adicionales que pueden arruinar su plan de pérdida de peso. ¿Sabes la diferencia entre una ración y una porción? Aquí te explico.

Llegó la hora de la merienda y vas a buscar algo a la cafetería del trabajo. Ese panecillo o el paquete de pasitas, ¿es una porción o una ración? No te sientas mal, la mayoría de las personas se enfrentan al mismo dilema. Para que sepas la diferencia, presta atención.

Si te comes el paquete completo o todo el panecillo, es una porción. Pero si lees la información del paquete, en el panel de Datos Nutricionales (Nutrition Facts) es posible que cuenten como dos y hasta más- raciones. Y si es así, estarías consumiendo el doble o el triple de calorías indicadas por ración.

La diferencia entre porciones y raciones

Una porción es la cantidad que tú eliges servirte para beber o comer, ya sea grande o pequeña, no importa que venga en un paquete individual, o la hayas preparado en casa. Tú decides la cantidad.

Una ración, por otro lado, es una cantidad estándar de medición de los alimentos (una taza, una onza, por ejemplo) y constituyen la cantidad que se recomienda comer. Los Datos Nutricionales de los paquetes de alimentos se basan en las raciones y registran los datos que contiene una de ellas (calorías, azúcar, grasas, carbohidratos, sodio, etc.).

La porción y la ración de un alimento pueden ser diferentes. Supongamos que compraste una caja de galletitas de chocolate. El paquete indica que una galletita equivale a una ración y ésta tiene 50 calorías. Sin embargo, quizás una galletita no te deje satisfecha y te comas 2. Esa es tu porción y estarías consumiendo entonces 100 calorías.

Si estás tratando de controlar o perder peso, debes prestar atención a la información relacionada a las raciones de los productos envasados. Así puedes saber exactamente cuántas calorías aporta un alimento determinado y puedes calcular el consumo total de calorías para ese día.

Para ayudarte a controlar las porciones, sigue estos consejos:

• En lugar de sentarte frente al televisor con un paquete de galletitas, papitas o chips (cuidado, ¡que son adictivas!), sírvete una porción en un tazón y guarda el paquete. Así evitas la tentación de seguir comiendo ¡hasta que se acaben!

• Evita dejar un platillo con caramelos o un envase para galletitas a la vista con la excusa que los tienes para ofrecérselos a las visitas. Guárdalos en la alacena, o mejor, ni siquiera los compres.

• Si vas a cenar a un restaurante, seguramente te dará pesar dejar comida en el plato aunque ya estés llena. Mejor pide que te envuelvan lo que sobre para que te lo lleves a tu casa, o comparte el plato principal con otra persona.

• Si estás en casa, no traigas los platillos con los alimentos a la mesa, mejor sirve cierta cantidad en la cocina y sólo come eso. Al no tener el platillo en frente de ti evitas servirte más de una vez y duplicar las calorías.

• No te saltes comidas ni pases hambre. Si todavía queda mucho tiempo para el almuerzo o para la cena, come una fruta o un puñado de frutos secos, esto funciona como una merienda (snack) nutritiva y evita que comas en exceso en la próxima comida.

Compara y asocia

Hay alimentos sanos y nutritivos que te conviene comer, como el arroz o el cereal integral, una sopa de verduras o una pechuga de pollo. Pero recuerda que la cantidad excesiva de un alimento saludable también te hace engordar. No es lo mismo un pequeño tazón de arroz, que un plato repleto de arroz, aunque sea integral. Y, como tampoco es práctico andar con tazas de medidas de aquí para allá, aunque estés en tu propia cocina, conviene que aprendas a asociar las porciones con los objetos de la vida diaria. De esa forma podrás traer a tu plato porciones de alimentos más reducidas con una idea más o menos exacta de lo que equivalen.

Por ejemplo:

• Una pelota de béisbol, o tu mano cerrada en un puño, ¿ves el espacio que abarca? Este equivale aproximadamente a una taza. Visualiza la pelota en el plato. Ese espacio puedes llenarlo con estas saludables porciones:

1. Una taza de ensalada de hojas verdes (espinaca o lechuga romana)
2. Una taza de zanahorias picaditas
3. Una taza de manzana picadita (o media manzana)
4. Una taza de sopa de verduras
5. Una taza de cereal en hojuelas
6. Una taza de fresas (frutillas)- o 12 frutillas

• Una bombilla eléctrica puede servirte de guía para medir "a ojo":

1. ½ taza de puré de papas
2. ½ taza de arándanos azules
3. ½ taza de uvas
4. ½ taza de helado
5. ½ taza de arroz cocinado

• Un paquete de cartas (o naipes) puede ayudarte a medir

1. Una porción de 3 onzas de carne asada
2. Una porción de 3 onzas de pechuga de pollo

¿Tan pequeñas? ¿Y si paso hambre?

Una ración de proteínas acompañada de verduras y carbohidratos (como una papa asada mediana o ½ taza de arroz) te dejará satisfecha sin consumir muchas calorías si reduces también la cantidad de grasa, salsas y aderezos. Una fruta de postre, y ya tienes un final excelente para un buen almuerzo o una cena.

Usa tu imaginación y ejercita tu fuerza de voluntad para balancear en tu dieta las porciones y las raciones. ¡ Ahora que ya sabes la diferencia entre ellas ponlas a trabajar a tu favor ! Y para más información acerca de cualquier tema de salud, recetas deliciosas y saludables, reportes gratuitos como el de Soluciones Alimenticias para Controlar tu Peso, grupos de apoyo, o para inscribirte para recibir las columnas automáticamente, visita www.VidaySalud.com. También te invito a que me des tu opinión en www.facebook.com/vidaysalud y a que me sigas en www.facebook.com/vidaysalud

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