
La semana pasada estuve en Haití, como parte de una organización benéfica para entregarle regalos de navidad a niños en Port au Prince, donde el terremoto del 2010 cobró miles y miles de vidas. Haití es un país que necesita muchísimo en términos de reconstrucción e infraestructura y con mucho potencial. La reconstrucción ha sido lenta y el país sigue tratando de batallar contra la corrupción.
Fui con la intención de ayudar, pero los ninos me ayudaron a mí.
Estos son niños que no tienen muchos jugetes, algunos, ni tienen zapatos. Pero tienen dignidad, y tienen sentido de humor, y tienen una ternura visible. Vi a hermanitas y hermanitos cuidando uno del otro. Vi sonrisas cuando estaban en la escuela escuchando a sus colegas actuar en una obra de comedia. Vi a las madres cuidando a sus hijos...Estos son los regalos que los niños me dieron a mí. El mejor regalo que pude haber recibido esta navidad.
Mira las fotos de los niños de Haití




