droga en las bebidas
No son historias alarmistas, ni invenciones de los noticieros: miles de mujeres terminan en las salas de emergencia cada año o despiertan en una habitación sin saber cómo llegaron allí producto de sustancias peligrosas (ilegales o no) que alguien añadió a sus bebidas en una fiesta, en un club o en lugares públicos. Las consecuencias son asalto, robo y hasta violación. Es una realidad tan triste como real. ¡Protégete para que tú no seas una víctima más! Aprende cómo puedes protegerte para que no te echen nada en el trago y que puedas disfrutar cuando sales con tus amigos.

Cada vez que Lorena sale con sus amigas, su mamá le aconseja que beba poco y "vigile" el trago. Y le advierte que es preferible pedir y pagar otra botella de agua, de refresco u otra bebida que tomar la que dejó sola en la mesa. Lorena la escucha y le dice que sí para salir del paso, pero en el fondo piensa que su mamá exagera y que no es para tanto. Tristemente, es la mamá quien tiene la razón.

Si no estás de acuerdo, reconsidera. Según las cifras reportadas por la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA por sus siglas en inglés), durante el 2009 ocurrieron unas 14,270 visitas a las salas de emergencias de los Estados Unidos relacionadas con envenenamiento intencional por drogas. Del total de las visitas, 73% eran personas de 21 años de edad en adelante y casi las dos terceras partes fueron mujeres.

¿Qué significa un envenenamiento intencional?

Los expertos del SAMHSA aclaran el término: es un intento de dañar deliberadamente a alguien haciéndole ingerir una sustancia potencialmente peligrosa sin que esa persona lo sepa. ¿Quieres un ejemplo concreto? Una chica está disfrutando de un "happy hour" con las amigas. Deja el trago en la mesa mientras se va al baño o a bailar. Alguien le pone una droga en su vaso sin que ella se de cuenta, obviamente el propósito no es bueno, ya que estos envenenamientos preceden a robos o peor, a un asalto sexual.

Lo que dicen las estadísticas

La información obtenida por las autoridades de los casos reportados ayuda a que el público tenga una mejor idea de los peligros que se corren en situaciones aparentemente inofensivas, especialmente las mujeres, quienes son las más vulnerables:

6 de cada 10 de los envenenamientos intencionales involucraron alcohol en combinación con otras drogas
En 1/3 de los envenenamientos intencionales se utilizaron drogas ilícitas como marihuana, estimulantes y/o éxtasis
21% de los envenenamientos intencionales involucraron el uso de medicamentos que requieren receta médica (como medicamentos para combatir el insomnio, o el dolor).
Los casos han ido en aumento de año en año, por lo que el peligro es cada vez mayor.

¿Cómo puedes protegerte?

La solución no es ni encerrarte en la casa ni dejar de disfrutar un trago durante una salida, sino estar prevenida y alerta. Las autoridades de SAMHSA recomiendan que tomes las siguientes precauciones:

No pierdas de vista el vaso o el recipiente del que estás bebiendo. Si por alguna razón tienes que dejarlo, ¡olvídalo!, aunque hayas bebido solamente un sorbo. Pide un nuevo trago. No te confíes aunque tus propios amigos están en la mesa. Tú no sabes si estaban o no prestando atención.
No aceptes bebidas de personas que no conoces.
No compartas bebidas.
No bebas de recipientes como poncheras o jarras, la droga ya puede ya estar ahí.
Si el trago tiene un sabor extraño, descártalo.
Si comienzas a sentir alguna sensación extraña, busca ayuda.
El envenenamiento puede ocurrir en cualquier parte: una fiesta casera, en la playa o en cualquier otro lugar por inocente que parezca. Siempre que se reúnan muchas personas, algunas desconocidas, y haya bebida de por medio, el peligro existe.
Sal en grupo. Protéjanse unos a otros. Si alguien sospecha algo, que le avise al resto del grupo de inmediato. Si alguien no se siente bien, busquen ayuda médica.

La combinación del alcohol y las drogas, además de eliminar cualquier tipo de inhibiciones, deja a la persona sin voluntad, a merced de lo que otro le quiera hacer. Muchas ni recuerdan lo sucedido y solamente pueden imaginarse lo ocurrido al despertar en un lugar extraño o en una situación comprometedora. Aunque no se acuerden de lo ocurrido, hay probabilidades de una violación o asalto sexual si:

La persona se siente embriagada, pero no recuerda haber bebido tanto (o no haber bebido)
Las ropas están desgarradas, o en una posición extraña
Despierta en un lugar desconocido
No recuerda haber tenido relaciones sexuales pero por las sensaciones del cuerpo siente que las ha tenido

Muchas personas no reportan el incidente por vergüenza o por miedo, ya sea al qué dirán, o a que estaban consumiendo sustancias ilegales y temen repercusiones. Es un error. El envenenamiento intencional es un delito y como tal hay que denunciarlo para proteger a la víctima y a otras futuras víctimas. Además, si ha ocurrido una violación o un asalto sexual, la persona necesita ayuda y revisión médica. Esta es imprescindible para:

Curar cualquier golpe o herida
Hacer pruebas para enfermedades de transmisión sexual y/o posible embarazo
Recibir terapia y ayuda emocional
Recoger evidencia para un proceso criminal

Toma todas las precauciones posibles para evitar consecuencias muy serias para tu salud y para tu vida. Y avísales a tus amigas para que todas estén bien informadas también. No creas que esto es algo que solamente le pasa a los demás: ¡guerra avisada no mata soldado! Para más información acerca de cualquier tema de salud visítame en www.VidaySalud.com en donde también encontrarás reportes gratuitos (como "Lo que debes saber sobre la depresión, el estrés y la ansiedad"), grupos de apoyo, recetas deliciosas y saludables, y nuestra nueva sección de remedios naturales basados en ciencia y te puedes inscribir para recibir las columnas automática y regularmente. Te invito a que me des tu opinión en www.facebook.com/vidaysalud y a que me sigas en http://twitter.com/#!/VidaySalud.

Mira la historia de una mujer a quien presuntamente le pusieron algo en su bebida