
La muerte de un ser querido siempre impresiona y trastoca a cualquier persona. Pero cuando ésta es violenta o improvista, el estrés y el dolor emocional es mayor. Nadie puede dominar esos sentimientos y no hay más remedio que pasar el duelo con su ansiedad, aislamiento, confusión, vacío, etc.. Afrontar la pérdida de un ser querido nunca es un camino fácil.
El primer paso para afrontar el fallecimiento de ser querido es enfrentarse a la realidad, a la tristeza y al dolor. Ser consciente de que esto toma tiempo, pero que esos sentimientos desaparecen gradualmente.
Incluso hay quienes necesitan un espacio para aprender a llorar porque no pudieron, o supieron, cómo hacerlo en su momento. Se tragaron las lágrimas porque tenían que ser fuertes. Y llorar forma parte fundamental del proceso.
Algunas personas necesitan ayuda individualizada, otras aprenden a deshacerse del dolor compartiendo su experiencia, su impotencia, su rabia, sus miedos y sus dudas. Y aunque cada persona y cada duelo es diferente, todos pasan por éste con una alimentación adecuada, descanso y paciencia con uno mismo. Es inevitable sentir y pasar por los diferentes estados de ánimo o etapas naturales:
- Choque emocional: Dificultad para entender que esa persona ya no estará con nosotros.
- Negación: Incapacidad para aceptarlo.
- Rabia porque nadie quiere que eso suceda.
- Depresión: Tristeza por la pérdida de alguien significativo.
- Aceptación y reconciliación.
MIRA ESTOS VIDEOS RELACIONADOS




