Lo primero que noté fueron sus largos y coloridos pendientes de plumas que le caían hasta los hombros. Eran de color negro y fucsia y los veía desde el otro lado del salón. Lo segundo que noté fueron sus muletas. Enseguida pensé: "Qué mala suerte tener que venir a un desfile de modas con muletas". ¡Quién se hubiera imaginado! Me ...