Resulta increíble que, aun en épocas de vacas flacas, los estadounidenses se las arreglan para seguir gastando. ¿Sabían, por ejemplo, que la familia estadounidense promedio se gasta entre $1,000 y $2,000 cada año en la famosa fiesta de graduación (Prom) de sus hijos adolescentes? La mayoría de este dinero se va en la renta de un tuxedo, un vest...