Ahora que dejamos atrás el invierno y -para las que viven en los estados del Norte, meses y meses de frío sin tregua- es hora de ponernos las pilas, cambiar nuestro clóset con la ropa de primavera más accesible y guardar esos abrigones, guantes, bufandas, etc. en una maleta hasta el fondo del ropero. Pero pensemos en ir aún más allá. ¿Y si ...